Las medidas tomadas por la ciudadanía para vacunarse contra la influenza y romper la cadena de contagio han rendido fruto.

A un mes de que se haya declarado una epidemia de esta enfermedad viral que afecta el sistema respiratorio, la emergencia está por terminar, anunció este martes el secretario de Salud, Víctor Ramos Otero.

En una transmisión realizada desde la capital federal, durante una conferencia de prensa en La Fortaleza, el secretario anunció que esta es “la tercera semana por debajo del nivel epidémico”.

“Probablemente, la semana que viene, que es la cuarta semana, podríamos decir que sea el final de la epidemia”, añadió.

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Detalló que en la semana del 15 al 21 de febrero se registraron 1,893 casos positivos de influenza y 78 hospitalizaciones. Predominó la del tipo A. Mientras, las regiones de Caguas y Ponce fueron la que más registraron contagios.

Se registraron cuatro muertes adicionales, que aumentó a 166 los decesos en esta temporada de influenza, que inició en verano pasado. Además, hay otras cinco muertes bajo investigación.

“Lo importante es no bajar la guardia”, insistió el secretario.

Su llamado estuvo enfocado en llamar a la población pediátrica, sus cuidadores, y a los adultos mayores a vacunarse. Esto se debe a que la población pediátrica registra la mayor cantidad de casos y hospitalizaciones, sin embargo, la mayoría de las muertes son los de los adultos mayores, dijo.

Además, recalcó que, “si está enfermo, no vaya a trabajar, no vaya a estudiar, vaya al médico”. Señaló que sólo así se rompe la cadena de contagio.

La epidemia de influenza se declaró el 27 de enero, luego de que se registraran seis semanas con un alto nivel de casos, que iban desde 3,000 a 3,500 positivos por semanas.

En las pasadas dos semanas, cuando comenzó la baja de casos, se registraron 2,343 positivos del 1 al 7 de febrero y 2,070 del 8 al 14 de febrero.

La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa causada principalmente por los virus de influenza A y B, responsable de epidemias estacionales. Se transmite a través de gotitas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar. Los síntomas incluyen fiebre, tos, escalofríos, dolor de garganta y muscular, así como fatiga. Especialmente en niños, puede también ocasionar náuseas y diarreas.

Para terminar la epidemia, los casos deben mantenerse por debajo del umbral epidémico, al menos, cuatro semanas consecutivas, así como debe demostrar una reducción sostenida de casos en cuatro regiones del Departamento de Salud. Ramos Otero señaló que estos y otros requisitos se han estado cumpliendo.

Por otro lado, el titular informó que el Departamento recibió la visita de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) e informaron que Puerto Rico es el primer estado o jurisdicción con mayor población pediátrica vacunada y que mejor utiliza los fondos para la vacunación.

Indicó que los altos niveles de población pediátrica que tiene la Isla evita a que haya problemas con el sarampión, como registran otros estados. Indicó que, si se registra algún caso, es porque llega desde otro país.

“La posibilidad de que se extienda es mucho menor”, señaló Ramos Otero, destacando el alto nivel de vacunación en la población pediátrica.