El abogado que defiende a Jay O’Neill González Mercado, acusado de asesinar a Rosimar Rodríguez Gómez, alegó este jueves que el joven fue imputado del crimen solo para fines publicitarios, ante la cercanía de las elecciones generales.

“Prisa, opinión pública, esa es la única razón por la que estamos aquí en este momento. En la oposición que tuvo Fiscalía a Telemundo, el punto principal para ellos oponerse a que esto se viera por vídeo, era que todavía el caso estaba en investigación para otras personas. Hagan ustedes la matemática”, argumentó el abogado Manuel Morales Schmidt a preguntas de Primera Hora.

Luego, señaló que González Mercado actuó diligentemente y dio la información que tenía a las autoridades. Pero, por esa misma presión pública para que se esclarezcan los crímenes contra las mujeres, supuestamente, salió perjudicado.

Relacionadas

“Él dio una información que él tenía en sus manos y obviamente ahora el Ministerio Público, como tiene necesidad de esclarecer entre comillas este caso, porque vienen las elecciones, porque hay mucha presión pública, pues radicaron y para mí no están preparados”, aludió el letrado.

Con tanta seguridad el abogado expuso su punto que no titubeó en afirmar que la jueza Sylvia Díaz Solla, en el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón, no encontrará causa para juicio contra González Mercado.

No contar con el arma de fuego con el que se asesinó a Rosimar a mediados de septiembre ni tampoco tener un testigo que haya presenciado el crimen fueron los puntos flacos que señaló el letrado del caso contra su cliente.

Aceptó, de paso, que ha insistido en que las declaraciones que un testigo, llamado Zadiel, le dio a las autoridades pueden ser prueba exculpatoria contra González Mercado, porque supuestamente se contradijo en aspectos importantes a los hechos que se imputan.

“Es prueba que va a la credibilidad de un testigo y este es el punto. Si tenemos un testigo que da tres versiones, aunque sean errores pequeños, pero tiene un efecto acumulativo. Si yo digo que el carro era rojo y después que es azul, y digo después que usó la mano derecha cuando él era mano izquierda y después dijo que eran las 5:00 p.m. y eran las 7:00 p.m., pues eso tiene un efecto acumulativo sobre la credibilidad de un testigo y eso es importante para que la juez pueda pasar juicio sobre eso”, aclaró.

Aceptó que atacará la credibilidad de la persona a la que llama Zadiel, porque este testigo la Fiscalía lo utilizará para corroborar información importante sobre el crimen.

“En este caso no hay un testigo que diga que él ha estado en este sitio y ya está. Van a utilizar una alegada información que tienen y este testigo es para alegadamente corroborar unas cosas”, sostuvo Morales Schmidt.

En su descripción, el letrado dio la apreciación de que Zadiel sería el testigo estrella de la Fiscalía. Sin embargo, no lo catalogó como tal.

Aceptó, sin embargo, que su misión en la exigencia de obtener todos los testimonios que ha dado este individuo es para “atacar la credibilidad de un testigo”.

De paso, el abogado rechazó que el acusado del crimen y la pareja de Rosimar, identificada como Jonelis Soto Adorno, hayan tenido alguna comunicación referente al incidente.

“Él entiende y lo que nos ha expresado es que no hay nada entre ellos. No hay ningún tipo de comunicación en cuanto a este caso”, expuso.

La teoría esbozada por las autoridades apunta a que González Mercado tuvo acceso al teléfono de Soto Adorno, quien era su expareja, para conseguir la ubicación de Rosimar el 17 de septiembre, día en que fue secuestrada cerca de su residencia del barrio Sabana Seca de Toa Baja.

Tras el secuestro, supuestamente Gonzalez Mercado, en mutuo y común acuerdo con otras personas que todavía no han sido acusadas, mató a Rosimar en un paraje de la carretera PR-167 en Dorado.

El cuerpo de la joven, quien tenía 20 años, apareció el 27 de septiembre.