La ansiedad que ha causado en los yaucanos el terremoto reportado en la mañana de este sábado va más allá de rememorar viejos temblores. Es la angustia de que una nueva tragedia podría estar próxima a registrarse.

Según explicó el alcalde de Yauco, Ángel Torres, a Primera Hora, “las personas están temerosas nuevamente, porque el Día de Reyes anterior al terremoto fue algo similar, donde hubo varios eventos menores, pero fuertes y luego desembocó en ese fatídico 7 de enero. Así que lo que hemos podido constatar es que la gente está en un grado, quizás, de histeria, a través de lo que hemos podido constatar a través de las redes (sociales)”.

El terremoto del Día de Reyes fue de magnitud 5.8. Al día siguiente, el 7 de enero, se registró el mayor de los temblores reportados desde el pasado 28 de diciembre, cuando se activó la falla sísmica en el suroeste. Fue de magnitud 6.4.

Hasta el momento, en Yauco no se han registrado daños por el sistema de magnitud 5.4 que se registró a las 7:13 a.m. de este sábado.

Personal de municipio hace inspecciones en viviendas comprometidas y en la zona urbana, donde hay edificios de ladrillo.

El mayor problema que ha identificado el alcalde es que las personas siguen viviendo en residencia con estructuras debilitadas, sin que les haya llegado todavía el dinero que les prometió la Agencia estatal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) o el gobierno local para rehabilitarlas. Pero, principalmente, porque el país se encuentra sumido en la emergencia provocada por el coronavirus, donde la construcción se detuvo.

“Nuestra preocupación mayor estriba en los que están residiendo en las residencias que tuvieron daño, porque se ha dilatado tanto la ayuda para la rehabilitación de las viviendas que tuvieron daños. Adicional a esto, la situación del coronavirus no les ha permitido poder trabajar las mismas, si ya tuvieran algún tipo de ayuda de reconstrucción. Muchos de ellos continúan viviendo en sus residencias con daño. Así que más allá de una situación de cómo vamos a atender los refugiados, la preocupación es que, a diferencia del 7 de enero, las residencias están comprometidas y muchas de ellas están siendo habitadas”, puntualizó.

Las propiedades en mayor riesgo suman en Yauco unas 200, según el cálculo provisto por Torres.

No obstante, hasta el momento no hay solicitudes de apertura de un refugio. El mismo sería ubicado en el estacionamiento estadio municipal, de ser necesario.

Torres aceptó que la reapertura del refugio representaría un reto.

“Lo hace más difícil aún poder trabajar medidas con la situación del COVID”, fue lo que dijo.

No obstante, el ejecutivo municipal señaló que ahora cuentan con carpas pequeñas y otros equipos que les ayudaría a establecer cierto distanciamiento social para proteger a los yaucanos.

“El llamado al estado y a la Junta de Supervisión Fiscal es que la emergencia de nuestros municipios no ha terminado, que hay unas asignaciones presupuestarias pendiente para la reconstrucción y construcción de nuevos hogares y que están en espera y que, aún con la situación de coronavirus, esto demuestra que continúa temblando para nuestra zona y que las personas necesitan tener una estabilidad con la reconstrucción de sus hogares”, clamó Torres.