Con buena reserva en los embalses de la Isla
La mayoría están en nivel de seguridad y varios incluso en desborde.

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A pesar de que casi la tercera parte de Puerto Rico no está recibiendo la cantidad de lluvia normal para esta época del año, los niveles de los embalses afortunadamente se encuentran en buen estado, según indica el portal oficial de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
De acuerdo con la AAA, los embalses de Río Blanco (en Naguabo), Fajardo (Fajardo), Carite (Guayama), Guineo (Orocovis), Garzas (Adjuntas) y Cerrillos (Ponce) se encuentran en niveles de desborde.
Los embalses de Carraízo (Trujillo Alto) y La Plata (Comerío), esenciales para el suministro de agua a gran parte de la población de la zona metropolitana y otras áreas, se encuentran en nivel de seguridad, cerca del nivel de desborde.
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De igual forma, los embalses de Cidra (Cidra), Toa Vaca (Villalba), Patillas (Patillas), Matrullas (Orocovis), Guayabal (Juana Díaz), Guayo (Lares), Lucchetti (Yauco), Dos Bocas (Arecibo) y Caonillas (Utuado) están también en nivel de seguridad, tres de ellos cerca del nivel de desborde.
Solamente dos embalses, Loco (Yauco) y Guajataca (Quebradillas) están en nivel de observación, pero ambos con volúmenes bastante saludables, cerca del nivel de seguridad, no del nivel inferior de ajustes.
De acuerdo con la gráfica, de esos 19 embalses, ocho habían aumentado su nivel en las últimas horas, cuatro habían permanecido al mismo nivel, y los restantes siete habían experimentado alguna pérdida en su nivel.
Entretanto, de acuerdo con el Monitor de Sequía de los Estados Unidos, alrededor de una treintena de municipios en Puerto Rico (30.95% del archipiélago) están experimentando menos lluvia de lo habitual para esta época del año, y en tres áreas en particular (3.21% del territorio) ya se experimenta sequía moderada.
Esas áreas impactadas por la sequía moderada incluyen al municipio de Santa Isabel y sus áreas limítrofes en Salinas, Coamo y Juana Díaz, y un arco alrededor de la costa en el extremo suroeste de la isla grande, que corre a través de Cabo Rojo, Lajas y Guánica.
Aunque en principio el panorama actual luce relativamente saludable para Puerto Rico, los pronósticos meteorológicos a mediano y largo plazo apuntan a que toda el área geográfica del Caribe podría experimentar un periodo bastante seco como consecuencia del desarrollo de un evento fuerte de El Niño en las aguas tropicales del océano Pacífico.
Meteorólogos y otros científicos exhortan tomar medidas desde ahora para enfrentar las eventuales adversidades que puedan llegar con esos probables periodos de sequía que se anticipa ocurrirán durante los próximos meses, a medida que se desarrolla ese evento de El Niño, que se prevé será cuando menos moderado, pero posiblemente llegue a ser bastante intenso.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un aumento notable en la temperatura de la superficie del océano en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial. En general tiene impacto en las condiciones climáticas alrededor de todo el planeta, pero para el área del Caribe donde se ubica Puerto Rico, trae condiciones de menos lluvias y aumento de las temperaturas, que pueden llegar a ser incluso de sequía y calor extremo. Al mismo tiempo, provoca que la temporada de huracanes sea menos intensa de lo normal, si bien no elimina por completo que puedan ocurrir tormentas tropicales e incluso huracanes de gran intensidad.


