San Juan- Una nueva conexión de fibra óptica enlazará a finales de la próxima semana Puerto Rico con EE.UU., lo que permitirá aumentar las opciones de acceso a internet con el corazón neurálgico de la red de redes, a través del cable submarino más potente hasta el momento.

"Los grandes 'aeropuertos' de internet están en EE.UU. y Puerto Rico solo cuentan con cuatro 'enlaces' con ellos", explicó hoy a Efe Guillermo Cañete, gerente de planificación tecnológica y transmisión de Telefónica.

Esos cuatro "enlaces" son cuatro cables submarinos propiedad, respectivamente, de Telefónica, Columbus, Claro y un consorcio de muchas empresas.

"Ofrecer este nuevo cable es abrir una nueva 'ruta', con más frecuencias que ninguna otra; significa aumentar enormemente las garantías de conectividad", tanto en el presente inmediato, como en el futuro, "cuando puede ser que se requiera muchísima más capacidad de transmisión de lo que hoy en día podemos imaginar".

"A la larga significa más opciones, más competencia, más calidad y precios más bajos", resume el directivo de una compañía que da servicio a prácticamente todos los grandes proveedores de internet de la isla.

Está previsto que el cable, con capacidad de 80 terabits por segundo, de los que 40 llegan a Puerto Rico (cientos de veces más de lo que se consume en la isla), y que viene de Jacksonville (Florida), llegue a la playa de Isla Verde el fin de semana de la próxima semana, aunque la fecha exacta dependerá las condiciones marítimas y climatológicas.

"No se trata de un cable cualquiera: Es uno de los más largos jamás tendidos en el Caribe, porque, con unos 6,000 kilómetros, continúa luego hasta Ecuador, pasando por Aruba, Colombia y Panamá", explica el responsable del proyecto.

Para acometer este colosal proyecto ha sido necesaria la unión de cinco grandes compañías de la región, para, en definitiva, "tirar un cable que tiene el grosor de un dedo por todo el Caribe y parte de la costa americana del Pacífico", resume Cañete.

Así, además de servir a Puerto Rico como conexión a EE.UU., el cable -bautizado como PCCS (Pacific Caribbean Cable System)- convertirá a la isla en enlace para que internet llegue también con una enorme capacidad a parte de Centroamérica y la costa pacífica de América Latina.

"Cuando publicamos una foto en Facebook, buscamos algo en Google o vemos un vídeo en Youtube, ya sea desde Puerto Rico o desde Colombia, nos conectamos con EE.UU.", asegura el experto.

Aunque parezca mucho, que esa "conexión con el mundo exterior" dependa de cuatro cables no es tanto si se tiene en cuenta que Puerto Rico se encuentra en una zona sísmica.

Por todo ello, entre otros motivos, en 2012 se empezó a planificar este proyecto que la semana próxima quedará concluido.

El cable, que entrará en funcionamiento en junio, se fabricó en Francia, donde Alcatel lo cargó en un barco de dimensiones parecidas a las de un gran crucero y luego lo trajo a América, donde incluso ha tenido que cruzar en varias ocasiones el Canal de Panamá.

Aunque cerca de las costas y en profundidades de menos de mil metros el cable va enterrado bajo la arena, en alta mar simplemente reposa sobre el lecho marino.

A finales de la próxima semana el barco llegará a la costa puertorriqueña y, con ayuda de buzos, el famoso cable de fibra óptica alcanzará la playa, donde se realizará una zanja de unos tres metros de profundidad, para dirigirlo hasta las cercanas instalaciones de Telefónica.

"El principal enemigo de los cables submarinos son las anclas y las redes de arrastre", explica este experto, que llama la atención por la simplicidad con la que habla sobre un mundo que para la inmensa mayoría de la ciudadanía es todo un misterio.