COTATI, California, EE.UU.-  Dos primas que fallecieron con otras personas al desplomarse un balcón en la ciudad de Berkeley fueron recordadas el sábado como mujeres bondadosas y divertidas que compartían un vínculo casi de gemelas aun cuando crecieron en lugares separados por el océano: una en California y la otra en Irlanda.

La vida de Ashley Donohoe, de 22 años, de Rohnert Park, California, y su prima Olivia Burke, de 21, de Irlanda, fue conmemorada hoy en una misa católica en la que los asistentes se enjugaron las lágrimas, pero también rieron cuando el sacerdote compartió recuerdos de las mejores amigas.

Un gaitero encabezó una breve procesión de parientes y amigos que transportaban los féretros al interior de la iglesia de San José en la localidad de Cotati. Coronas de flores blancas y listones verde esmeralda decoraban el templo.

Cuando Burke cumplió 18 años, Donohoe viajó a Irlanda y le dio la sorpresa. Burke viajaba con frecuencia a California para pasar tiempo con su prima, dijo el reverendo Daniel Whelton, que celebró la misa en la misma iglesia en la que Donohoe fue bautizada.

"Mientras crecían, ambas se vestían igual e intentaban engañar a sus padres para que pensaran que eran gemelas", declaró Whelton, lo que provocó la risa de los presentes.

El sacerdote dijo que la madre de Donohoe le relató que ambas estaban abrazadas cuando perdieron la vida.

"En vida estuvieron juntas y en la muerte lo están", declaró.

Otro homenaje a la vida de ambas tuvo lugar en la Universidad Estatal Sonoma, donde Donohoe estudiaba biología. Allí se proyectaron fotografías en dos pantallas gigantes en las que podía verse a las primas abrazándose, vistiéndose y haciendo caras chistosas.

La hermana de Donohoe, Amanda Donohoe, dijo que Ashley viajó cuando menos 22 veces a Irlanda para visitar a su prima.

"Aunque sus vidas fueron realmente cortas y terminaron en forma trágica, aun así vivieron plenamente el poco tiempo que tuvieron", afirmó Amanda Donohoe. "Nadie de nosotros las olvidará nunca".

Ambas primas figuraron entre las seis personas que perdieron la vida el martes cuando el balcón en el que se encontraban se desprendió del quinto piso de un edificio de apartamentos en Berkeley durante una fiesta de cumpleaños.

Trece personas cayeron a la calle desde una altura de 15 metros (50 pies). Siete de ellas están hospitalizadas.

Los otros cuatro fallecidos fueron recordados ayer durante una vigilia nocturna en Oakland a la que asistieron parientes y decenas de estudiantes de origen irlandés que eran sus compañeros, incluidos algunos que los vieron en sus momentos finales.

Diversas carrozas transportaron los cuatro féretros metálicos hasta la iglesia católica de Santa Columba, donde unas 15 personas que eran parientes inmediatos de las víctimas intercambiaron abrazos en la rectoría durante una hora antes de que ingresaran al templo para una vista privada. No se permitió el ingreso de la prensa.

Un autobús y una camioneta con otros 50 estudiantes irlandeses que pasan el verano en la zona de la bahía de San Francisco llegaron a la iglesia para rendir homenaje a los fallecidos. Las víctimas también pasaban el verano en la zona.

El grupo incluyó estudiantes que se encontraban en la fiesta cuando se desplomó el balcón.