Los aromas que se sienten por los pasillos del estadio Hiram Bithorn invitan a pecar. El olor provoca que te conviertas en sonámbulo y llegues al kiosco con la boca hecha agua. 

La variedad  de comidas que hay en el recinto capitalino incluye dulces, “hot dogs”, tripletas, burritos, chinas, las tradicionales empanadillas, carne frita, pollo frito, camarones y hasta un buen carrucho servido encima de gigantes arañitas. 

Así mismo como lee. Hay un puesto en el que puedes encontrar en su menú una especie de combinación mar y tierra. 

“Los extranjeros son los más que compran. En especial los mexicanos, porque para ellos la mezcla del marisco con las arañitas es algo nuevo. Es algo muy atractivo para ellos”, manifestó Eduardo Ramos, dueño del kiosko “Las Estrellas del Sabor Caribeño”. 

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Según Ramos, se han vendido 100 libras de cada marisco y 500 libras de carne en cada uno de los días del torneo. 

“Esto ha sido un  éxito porque es algo diferente a lo que tradicionalmente se vende en el parque.  Es bien llamativo”, sentenció Ramos, quien lleva más de 20 años en el negocio de la comida. 

De forma similar, en cuanto a las ventas,  se expresó Lizzy Rodríguez, propietaria del kiosko “Le Sandiche”. 

“Durante el día las ventas están regulares porque es menor la cantidad de la gente que viene al estadio. Pero durante la noche todo cambia un poco. La realidad es que mucha gente de los que vienen al estadio vienen a ver el partido, y se va rápido”,  sostuvo Rodríguez. 

En el estadio también hay un puesto de camisetas, “jerseys” y gorras en la entrada principal, y vuelven a ser los fanáticos de los Tomateros de Culiacán los que más compran. 

“Los extranjeros son los más que nos han comprado. En específico los mexicanos. Ellos a veces vienen y nos compran la misma camisa en diferentes colores”,  aseguró Raúl Nieves, encargado del puesto.

Las gorras con las siglas de Puerto Rico se venden a $25 y $30, mientras que las camisetas cuestan $25 y las polos están a $40.