Son muchos los animales que han muerto encerrados en los automóviles durante el calor del verano. 

Tal vez dicho asunto inspiró este anuncio público de la organización PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) en la que Tyrann Mathieu, futbolista de los Arizona Cardinals, fue voluntario para ilustrar las consecuencias de dejar a un can encerrado en un clima cálido incluso, por un periodo corto de tiempo. 

Mathieu se sentó en el asiento delantero del pasajero en un auto cuya temperatura interior sobrepasaba los 105 °F. 

"No puedo imaginarme dejar a mi perro en un carro, así",  advirtió el jugador sudando la gota gorda y notablemente afectado por el calor. 

Tras ocho minutos de dicho encierro, el atleta no resistió más y tuvo que salir disparado del vehículo, mientras que los perros, no pueden hacer lo mismo. 

En la pequeña producción se explica que el interior de un carro estacionado con las ventanas ligeramente abiertas en un día de 90 °F.,  la temperatura se puede elevar hasta llegar a 120 °F. 

Además, se destaca que los perros no tienen la capacidad de sudar, por lo que, cuando permanecen encerrados en un auto en dichas condiciones, sus cuerpos no tienen forma de enfríarse.

Se indica, por otro lado, que en una tempratura de 105 °F, los órganos de los canes comienzan a fallar. 

Para concluir, se hizo un llamado a la ciudadanía para que llamen al 9-1-1 al ver a un perro encerrado en un carro y también esperar hasta que las autoridades lleguen.