¡Ay, ay, ay, qué dolor en el codo!

No hay duda de que los adelantos tecnólogicos son excelentes herramientas que en ocasiones, hasta nos facilitan la vida. Sin embargo, “todo tiene un precio” y a veces, las dolamas en algunas partes del cuerpo son la secuela del mal uso de estos recursos.

Uno de estos signos de alerta de que estamos haciendo algo mal cuando utilizamos algún aparato electrónico, en este caso el teléfono celular, es el dolor en el codo, que ya tiene hasta un nombre para referirnos a el: el síndrome del codo.

El quiropráctico, Francisco R. Arrieta Ponte, explica que “los adelantos tecnológicos, como el celular, los niños con el play station y los X Box son buenos, pero si acostumbras al cuerpo a una postura prolongada, que al cuerpo no le gusta, ya estás creando un estresor momentáneo que se puede alargar y provocar una alteración en unas estructuras anatómicas”.

“En el caso del síndrome del codo, estás estresando una serie de nervios que salen desde el cuello, pasan por el codo y llegan hasta la mano. El más famoso (de esos nervios) es el ulnar, y al que se le da un castigo de una forma prolongada y constante”, explica.

Pero ese dolor intenso, y a veces hormigueo en la mano, surge por la postura que adoptamos al utilizarlo.

“Hay que ver por cuánto tiempo y frecuencia haces esto. Personas que se dedican a esto todos los días, personas de negocios, los que están todo el tiempo en el escritorio con el teléfono, pues vas a acumular todos estos estresores hasta que llegue un punto en que el cuerpo te va a dejar saber que le estás haciendo algo que no le gusta. No estás diseñado para estar con el codo doblado por muchas horas diarias”, argumenta el galeno.

“Hay gente que tú los ves con una mano en el guía y en la otra el teléfono, y si la guagua es estandar los ves tirando cambios, eso lo veo a cada rato y no se cómo pueden´´, dice asombrado.

Sin embargo, estás a tiempo de corregir ese problema siguiendo algunas recomendaciones.

“Cuando estés usando el teléfono, baja el brazo y dáselo al otro brazo. Estíralo, muévelo, dale movimiento. También puedes usar los aparatos manos libres; en realidad, esta es la mejor solución”, comenta Arrieta Ponte.

Pero, hay otras posturas que también nos afectan. Por ejemplo, tener el teléfono entre la oreja y el hombro.

“Esta postura es mortal para la espina dorsal. Estás estresando una serie de músculos. Todo tiene un límite y con ese tipo de postura el cuerpo se da cuenta que no está creado para sostener ese tipo de estrés por tiempo prolongado. El cuerpo te lo va a dejar saber porque estás estresando músculos, tejidos blandos como el Sistema Nervioso, ligamentos, la espina dorsal, y ya cuando viene el dolor es el último aviso de que lo que estás hacienda, al cuerpo no le gusta”, explica el quiropráctico.

Frente a la computadora

Otros que podrían someter al cuerpo a diversos estresores son los que están horas y horas frente a una computadora.

Para ellos, el médico sugiere que en la silla, en el área de la espalda, use un tipo de almohadilla o alguna estructura del asiento que evite que te jorobes. Tus muslos deben estar siempre lo más recto posible en el asiento y tu espalda, también lo más recta posible. En cuanto a la distancia entre tus ojos y el monitor de la computadora, debe haber, alrededor de, unas doce pulgadas. Además, que cuando vayas a hacer un movimiento de cabeza, para mirar el teclado, que este sea mínimo.

¿Y qué de los jovencito que pasan horas estudiando en la cama?

´´Para los muchachos que estudian en la cama, el libro lo tienen en la cama y están boca abajo; esta postura es totalmente mortal para la espina dorsal. Para ellos es normal, porque son jóvenes, pero vas acostumbrando el cuerpo año tras año y llega el momento en que el cuerpo te dice que no, ya está bueno”, advierte Arrieta Ponte.

El doctor tiene clínica en Bayamón y lo consigue en el 787-244-4671.