Doña Carmen Rijos dijo estar contenta –y a la vez nerviosa– a su llegada esta mañana al Tribunal Federal, donde esperaba que se oficializara la excarcelación de su hija, Marcia Vázquez Rijos, una de tres personas acusadas de conspirar para el asesinato del empresario canadiense Adam Joel Anhang.

Vázquez Rijos y su entonces pareja José Ferrer Sosa, saldrían hoy de prisión luego que el juez Daniel Domínguez les concediera la libertad bajo fianza, ya que se encontraban detenidos desde el 30 de junio del 2013 sin que se celebrara juicio.

Ambos son acusados del asesinato de Anhang junto a Aurea Vázquez, hermana de Marcia y esposa de la víctima, en hechos ocurridos en el Viejo San Juan en septiembre del 2005.

La mamá de Vázquez Rijos compareció a eso de las 11:00 a.m. al tribunal para cumplir con una de las condiciones de la fianza, que firmara un documento en el que se comprometía a pagar $150,000 para excarcelar a su hija. Los familiares de Ferrer Sosa también tendrían que cumplir con el mismo requerimiento.

“Estoy tan nerviosa, estoy contenta”, dijo Rijos, quien era acompañada de un hombre a quien identificó como su esposo.

“Es un alivio, sí”, dijo su acompañante, quien no fue identificado, mientras se dirigían a las oficinas administrativas.

Marcia Vázquez y Ferrer Sosa fueron también trasladados en horas de la mañana desde el Centro Metropolitano de Detención (MDC) en Guaynabo a la oficina de probatoria en el edificio federal en Hato Rey. Según explicaron varios funcionarios federales que no fueron identificados, ambos serían orientados, firarían algunos documentos relacionados a su liberación y luego regresarían a la cárcel federal para, de ahí, salir a sus respectivas residencias.

Las condiciones de fianza impuestas incluyen comprometerse con un pago de $150,000, arresto domiciliario, supervisión electrónica, solo poder salir para gestiones de salud, de trabajo o de estudios, y no acercarse a una milla del aeropuerto.

Sin embargo, Marcia Vázquez podrá relacionarse con su hermano Charbel, quien es coacusado en este caso, pero no por la conspiración para el asesinato, sino por dar una declaración falsa a las autoridades federales.

La intención de las autoridades es que el juicio no se celebre hasta que Aurea Vázquez esté en Puerto Rico.

La mujer, quien residía en Italia, fue detenida en España, país que tiene acuerdo de extradición con Estados Unidos. Sin embargo, el gobierno español permitiría la extradición de Vázquez a Puerto Rico siempre y cuando las autoridades estadounidenses garanticen por escrito que no será condenada ni a la pena de muerte ni a cadena perpetua.

A su salida del tribunal, cerca de las 12:30 p.m. Carmen Rijos apenas se dirigió a los medios.

 “Estoy bien contenta porque tengo a mi hija en casa”, dijo escuetamente.

¿Qué sabe de Áurea? ¿Ha podido hablar con ella?, le preguntó este medio.

“No voy a hacer más comentarios”, agregó.

El juez Domínguez pautó una nueva vista de estatus de los procedimientos para el 2 de marzo.