Aún cuando las mujeres tienen una expectativa de vida mayor que la de los hombres, si ellos llegan a celebrar el centenario lo hacen con una mejor salud que las que cumplen los 100.

Una investigación del King College, en Londres, encontró que en las últimas dos décadas se ha registrado una tendencia creciente en la cantidad de personas que alcanzan los 100 años, pero también halló que aunque las mujeres son más propensas a la longevidad, los hombres que llegan al siglo tienen menos enfermedades crónicas diagnosticadas.

Para el estudio, cuya reseña publicó el portal EurekAlert!, se utilizaron los registros electrónicos de salud de más de 11 mil centenarios para examinar algunas de las principales enfermedades crónicas relacionadas con la edad, incluidas la diabetes, derrames cerebrales, artritis y cáncer, además de problemas físicos también asociados con los años como las caídas, fracturas, demencia y limitaciones en la audición y la vista.

Entre 1990 y 2013, el aumento en mujeres centenarias en Reino Unido fue de 50 por ciento y de 30 por ciento en varones. Las mujeres, más que los hombres, presentaban múltiples enfermedades crónicas y discapacidades como fracturas, ceguera y limitación auditiva.

El aumento en el número de personas centenarias y las condiciones asociadas con esa edad es un indicio de que la utilización de servicios de salud también sufrirá un incremento, lo que también implica una subida en costos médicos. Sin embargo, se necesita más investigación para entender por qué algunas personas llegan a la vejez extrema sin problemas graves y otras no.

La autora principal del estudio, Nisha Hazra, indicó, según citada en EurekAlert!, que hay que entender los cambios en las necesidades de esta población para “proyectar con precisión los costos de la salud asociados con el envejecimiento”. “Las investigaciones futuras deberían centrarse en la comprensión de estas implicaciones para ayudar a desarrollar los servicios de salud”.