Bogotá.- La Policía colombiana arrestó hoy a Cipriano José Montoya, padre Johana Montoya, la mujer sospechosa de degollar el pasado miércoles a sus tres hijos menores de edad en la localidad de Palmar de Varela, en el departamento caribeño del Atlántico, informaron hoy fuentes oficiales.

El comandante de la Policía de Barranquilla, capital del Atlántico, coronel Ramiro Castrillón, dijo en una rueda de prensa que Montoya, de 54 años, fue detenido esta mañana y que está "sindicado de tener acto sexual abusivo con menor de 14 años".

Según las autoridades, Johana Montoya había denunciado en diciembre pasado a su padre porque supuestamente abusaba de su hija, de seis años, razón por la cual se cree que el triple asesinato del cual la mujer es sospechosa está relacionado con agresiones sexuales por parte del abuelo, con quien vivió la familia.

"Se concluye por parte de la sicóloga que en efecto la niña es coherente con lo que estaba diciendo, según lo cual estaba siendo objeto de tocamientos por parte del abuelo", manifestó el director de la Fiscalía en el Atlántico, Wilder Guerra.

Tras la denuncia de la mujer, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) le recomendó irse con sus hijos de la casa de su padre y por eso se trasladó a la vecina localidad de Palmar de Varela donde el pasado miércoles se cometió el triple crimen.

Ese día, el compañero de la mujer, Wilson Díaz, encontró a los niños de 10, 6 y 4 años de edad degollados en la casa a la que se habían mudado recientemente.

En la vivienda también estaba la madre de los menores con heridas en el cuello y brazos, pues al parecer trató de suicidarse después de cometer el filicidio.

Las autoridades investigan la veracidad de una carta de la mujer, en la que consignó que había sido objeto de abusos sexuales de su padre durante su infancia.

"No voy a dejar que mis hijos sufran lo que yo", dice uno de los apartes de la nota dejada por la mujer, lo que ha llevado a las autoridades a creer que Montoya pudo haber cometido el asesinato de sus hijos para evitar que fueran víctimas de otros abusos por parte del abuelo.