Las mujeres de bajos ingresos blancas con sobrepeso entienden que la obesidad afecta negativamente sus vidas y les causa problemas de salud. Sin embargo, las mujeres negras con igual problema de sobrepeso no consideran que su talla sea un problema.

Según un estudio del Instituto Regentrief y el Centro de Investigación del Envejecimiento de la Universidad de Indiana, ninguna de las mujeres que participó intentaba bajar de peso, pero tres de cada cuatro de las blancas dijeron que sentían presión externa para perder unas libras. Las mujeres negras, en cambio, manifestaron que no recibían ninguna presión para ponerse a dieta.

En ninguno de los grupos expresaron intención de aumentar el ejercicio o la actividad física, pero el 82 por ciento de las blancas y el 25 por ciento de las negras señalaron que contaban con apoyo para hacerlo.

“Tanto para las mujeres negras como para las blancas que entrevistamos la comida era el centro de su vida social”, dijo la autora principal de la investigación, Nicole Keith. “Entender cómo se sienten las mujeres de mediana edad en zonas urbanas sobre las presiones sociales para perder peso es importante para poder llegar este sector de la población que es de alto riesgo. Enfocar la atención en mejorar la salud en general y no en el peso puede ser la manera más eficaz de ayudarlas”.

De acuerdo con el Centro de Estadísticas de Salud, casi un tercio de las mujeres blancas no hispanas y la mitad de las mujeres negras son obesas.