Lilliam Álvarez de Toledo, acusada de timar a decenas de inmigrantes al cobrarles por servicios migratorios y no ofrecer el servicio, hizo hoy, lunes, alegación de culpabilidad en el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón por los 64 cargos imputados.

Asistida por los abogados Eduardo de Jesús y Antonio Arraiza, Álvarez de Toledo llegó a un acuerdo con la fiscalía para declararse culpable a cambio de una condena de 6 años en probatoria –sujeto al resultado del informe del oficial probatorio- y el pago de una restitución de $10,800 que deben dividirse entre las 32 víctimas incluidas en la acusación. El ministerio público estuvo representado por la fiscal Arlene Gardón.

El juez Julio de la Rosa Rivé, de la sala 705 del Centro Judicial de Bayamón, pautó la vista de sentencia para el próximo 21 de mayo.

Álvarez de Toledo estaba acusada de 64 cargos de fraude y apropiación ilegal agravada contra 32 víctimas a través de la empresa Welcome USA, cuyas oficinas ubicaban cerca de las oficinas de la corte de inmigración.

Cuando se le arrestó en agosto de 2013, a Álvarez de Toledo se le imputaron dos modalidades de fraude: en la primera, las personas entregaban “money orders” en blanco, lo que era aprovechado por la acusada para cambiarlos y apropiarse de dinero, y la segunda era usar el giro que le entregó un inmigrante para pagar por los servicios de otro.