La administración del Auditorio Juan “Pachín” Vicéns en Ponce aseguró que se ocupará de tomar las medidas necesarias para garantizar la comodidad y seguridad de las personas en sillas de ruedas que acudan este jueves al sexto juego de la serie semifinal del Baloncesto Superior Nacional (BSN) entre los Leones y los Cangrejeros de Santurce.

El compromiso surge a raíz de la denuncia pública que hizo este martes Elisa Marrero, una fanática de la franquicia ponceña, sobre las “situaciones lamentables” que ha enfrentado en el área designada para la población con diversidad funcional, delante del palco 2 del coliseo.

Según relató Marrero en la página de Facebook “Noticias de Ponce”, como están ubicados en el pasillo, el público de palco y de la zona VIP, así como los vendedores, tropiezan continuamente con ellos y “nos llevan enredados”. Además, aseveró que la gente los critica porque piensan que ellos y el acompañante al que tienen derecho gozan de privilegios en cuanto a precio de taquilla (pagan $6 de entrada general), y que ha escuchado comentarios despectivos y de burla sobre esta población.

“Es indignante escuchar a las personas de la parte posterior decir frases como esta: ‘ahora nos fastidiamos porque tenemos que brincar por encima de ellos para ir (al) baño, mira donde pusieron a los parapléjicos, míralos al frente y entrando de gratis’”, señaló Marrero. “Les informo a los abonados que las personas con limitaciones somos seres humanos que sentimos y padecemos, y no entramos de gratis”, expresó.

Tanto el secretario de Recreación y Deportes del Municipio Autónomo de Ponce, Eric Vega, como la administradora del auditorio, Sonia López, aseguraron que el espacio es adecuado y que durante la temporada regular no hubo problemas, y coincidieron en que ha sido durante la serie semifinal que han surgido dificultades debido al movimiento generado por la gran cantidad de asistentes.

¿Había gente de más en los juegos de la semifinal?, se le preguntó a Vega.

“Posiblemente había más gente caminando por el pasillo”, respondió el funcionario, al puntualizar que en esta etapa van todos los abonados de palco, sientan a más personas en las sillas VIP y llegan más periodistas a cubrir el juego.

Es la gerencia la que contrata guardias de seguridad privada, por lo que recae en sus manos impartirles instrucciones para velar por que no ocurran situaciones incómodas. Además, son los administradores del equipo quienes pueden tener algún tipo de control sobre los ocupantes del área VIP.

Este medio solicitó una reacción al apoderado de los Leones, Oscar Santiago, pero al cierre de esta edición no había contestado.

En cuanto a los policías municipales, Vega dijo que ya habló con el comisionado para reforzar la vigilancia y aseguró que se referirá a las autoridades pertinentes cualquier falta de respeto o violación de derechos civiles.

“Antes de comenzar el segundo juego de la serie, dijimos que las personas tienen que estar sentadas porque si no iban a ser sacadas afuera. Y eso estuvo bien cuando empezó el juego, pero luego se descontroló la gente. Vamos a volver a hablar con la gerencia de Ponce para que se mantenga el orden a lo largo del juego”, expresó Vega.

En una entrevista por separado, López lamentó que Marrero no le haya expuesto su sentir personalmente y señaló que “la gerencia ya conoce de la molestia de esta persona y mañana vamos a atender la situación y cualquier otra que surja”.

Sobre la alegación de Marrero de que escuchó a dos auspiciadores realizar comentarios ofensivos sobre las personas discapacitadas, López comentó que “yo sé que el licenciado Agustín Díaz no lo permitiría” y que “si me los identifica, hablamos con la gerencia y se tienen que disculpar” porque “bajo ningún concepto fomentamos las faltas de respeto a nadie”.

Gestiones de Elisa Marrero en la Oficina del Procurador de las Personas con Impedimentos el año pasado propiciaron que la administración del Pachín Vicéns acondicionara una nueva área para personas en sillas de ruedas, pues anteriormente estaban tan cerca de la cancha que resultaba difícil entrar y salir, y los jugadores incluso llegaron a caerles encima. 

Antes de comenzar la temporada 2015, se removió la verja delante del palco 2, se delimitó la zona con cinta adhesiva azul y se acordó con la gerencia de los Leones que allí se sentarían exclusivamente las personas con problemas de movilidad, explicó Vega.