El exgobernador Aníbal Acevedo Vilá reconoció este domingo la urgencia que debe tener el gobierno en pagar la deuda pública ascendente a $71 billones, sin embargo, recomendó al gobernador Alejandro García Padilla y a la Asamblea Legislativa a no dejarse presionar por dicho asunto y tomar decisiones a la ligera.

Acevedo Vilá realizó dichas expresiones al ser consultado en cuanto al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que la administración actual busca implementar como parte de la propuesta reforma contributiva.

“Yo creo que Puerto Rico en este momento tiene tres temas que tienen cierta urgencia, cada uno, pero que hay que verlos, o por lo menos, conceptualizarlos separadamente: la crisis económica, (llevamos) demasiado tiempo en recesión; el pago de la deuda, que aumenta significativamente el próximo año y todas las tendencias (apuntan) a que va a seguir aumentando; y la necesidad o el reclamo de que haya un sistema contributivo justo”, enumeró Acevedo Vilá, tras participar en la presentación del libro “El ELA que queremos”, de la autoría del senador popular Ramón Luis Nieves.

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“A base de mi experiencia, el llamado que yo les hago es que el peor enemigo de esto es la prisa. Cada uno de esos temas tiene un calendario diferente. Yo no tengo la más mínima duda en que hay una urgencia en atender el pago de la deuda, porque inclusive, hay unos pagos que vencen ya mismo. Yo he hecho unas propuestas y tengo una perspectiva muy clara de que ese problema hay que atenderlo y que hay que imponerlo como una obligación, pero como han dicho otras personas, hacer lo que sea para pagar la deuda, puede tener el efecto de afectar el desarrollo económico”, expuso el líder popular.

El también abogado sugirió a los líderes del Gobierno a tomarse el tiempo necesario para examinar el alcance y posibles repercusiones del IVA, así como otras propuestas.

Al mismo tiempo, enfatizó que dicho impuesto podría no ser la solución al problema de la deuda, sino agravar la situación de Puerto Rico.

“La prisa es el peor enemigo. Dense el tiempo necesario para examinar y no necesariamente una cosa resuelve la otra. Es más, puede ser que cree lo contrario. Examinen bien que van a hacer con la deuda, y qué medidas van a tomar para desarrollar la economía porque si tú tomas una medida simplemente para pagar la deuda puede tener el efecto de afectar el desarrollo económico y a la larga puede ser peor, y tercero (identificar) qué tipo de sistema contributivo queremos”, reiteró.

A su vez, instó al gobernador y al liderato legislativo a que evalúen bien esos tres puntos y que, de ser necesario, los trabajen de manera separada.

Recordó por otro lado, que cuando se estableció el Impuesto sobre Ventas y Usos (IVU), bajo su mandato, se plantearon hipótesis similares a las que se han escuchado en relación a que al bajar las contribuciones, las personas tendrían más dinero, y eso ayudaría estimular la economía. No obstante, reconoció que fue todo lo contrario.

“Yo sé que pasaron muchas cosas además de que se estableció el IVU, colapsó el sistema bancario de Estados Unidos en el 2008, los precios del petróleo se dispararon, Fortuño botó a 30,000 personas, pero la realidad es que hoy, nueve años después de que se impuso el IVU, en Puerto Rico se vende menos zapatos, menos ropa, la gente gasta menos en los restaurantes que antes que se pusiera el IVU”, puntualizó.

“En aquel momento, ni logramos que pagara la economía subterránea, pero lo triste es que ni el Gobierno recaudó (lo que esperaba)”, agregó al apelar a su experiencia con el IVU.