El Centro para una Nueva Economía (CNE) propuso hoy, miércoles, posponer la aprobación de una reforma contributiva como la propuesta para Puerto Rico mientras se completa el proceso de reestructuración del Departamento de Hacienda y se alcanza un acuerdo entre los distintos sectores del país sobre la modalidad óptima de un impuesto sobre valor agregado (IVA) para la Isla.

La propuesta es una de varias recomendaciones que presentó hoy la reconocida entidad durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Senado, representada por su director de Política Pública, Sergio Marxuach.

En su extensa ponencia el CNE reconoció la propuesta de reforma contributiva que radicó el Ejecutivo como un intento serio de llevar a cabo un cambio integral del sistema contributivo y que la implementación de un IVA de base amplia tiene mucho sentido y podría ser el primer paso para comenzar una reforma estructural de la economía de Puerto Rico “ya que fomentaría la reducción del consumo privado y aumentaría el ahorro y la inversión a largo plazo”.

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Criticó Marxuach, sin embargo, lo que describió como la falta de transparencia e información adecuada que ha caracterizado el presente proceso y afirmó que “la confusión y desinformación pública que se evidencia en el debate público actualmente se debe en gran parte a la decisión desatinada del Gobierno de no hacer público el informe KPMG en los inicios de la discusión”.

Cuestionó la “manera acelerada” en que se ha desarrollado el mismo y de igual forma la capacidad del Departamento de Hacienda para implementar una reforma de esta magnitud.

También destacó como tema de preocupación la utilización que dará el Gobierno a los ingresos adicionales que produzca el IVA. “Pensamos que utilizar los ingresos adicionales exclusivamente para el servicio a la deuda, o peor, para tomar más dinero prestado para financiar barriles de tocino no es el mejor uso para estos fondos”, sostuvo.

Otras áreas en las que coincidió el CNE con las críticas de otros sectores es la ausencia de referencias en la medida a su impacto sobre el desarrollo económico del país y a las decenas de “preferencias fiscales” que existen en el código “que no sabemos cuánto nos cuestan ni si son efectivas en lograr los propósitos para los cuales fueron legisladas”.

Las recomendaciones del CNE comienzan con la propuesta de posponer la reforma contributiva “dado el clima actual de incertidumbre fiscal y financiera; el riesgo de implementación de la misma; la falta de tiempo para analizarla a fondo, especialmente los impactos económicos; y la debilidad económica de Puerto Rico”.

Recomiendan además comenzar el proceso de reestructuración del Departamento de Hacienda, incluyendo la creación de una agencia semiautónoma a cargo de la fiscalización del Código (análoga al IRS federal), lo que debe completarse antes de implementar un IVA de base más amplia.

Una vez reestructurado el Departamento de Hacienda, el CNE recomienda el desarrollo de un proyecto piloto que consiste en convertir el IVU actual en un IVA, con la misma base, para identificar y corregir cualquier falla en los procesos de administración, fiscalización y cumplimiento antes de implementar un IVA de base más amplia.

“Recomendamos que se analice más a fondo cual es la cantidad de recaudos adicionales necesaria para cerrar la brecha deficitaria del Fondo General; los impactos económicos del IVA en una economía pequeña y extremadamente abierta como la de Puerto Rico; la opción de implementar un IVA de base amplia, pero con varias tasas que aplicarían a distintos bienes y servicios, y eliminar todas las preferencias contributivas que son económicamente ineficientes”, agregó Marxuach al enumerar sus recomendaciones.

“Solo entonces, después de hacer todo lo anterior, tendría sentido en nuestra opinión, implementar una reforma contributiva con los siguientes elementos: un IVA de base amplia y varias tasas; una reducción considerable en los impuestos sobre el ingreso; un esquema simplificado de tributación corporativa; y una reducción y mejor fiscalización de los incentivos otorgados bajo la Ley 73 (incentivos industriales) y la Ley 20 (exportación de servicios)”, afirmó.

A lo anterior agregó que será necesario renegociar el servicio de la deuda de Puerto Rico, diseñar un plan financiero a dos años, publicar un informe anual sobre las preferencias fiscales y esbozar una nueva estrategia de desarrollo económico.

El plan financiero que propuso el CNE consistiría en aumentar la tasa del IVU del 7% al 10% gradualmente en dos etapas, lo que indicó Marxuach podría generar $840 millones adicionales; recortar gastos en el Fondo General por entre $400 y $500 millones y eliminar preferencias contributivas inefectivas, lo que podría generar otros $500 millones.

Las propuestas del CNE fueron bien acogidas por los senadores presentes en la audiencia, incluyendo el presidente del Senado, Eduardo Bhatia, quien reiteró la fórmula que aseguró favorece para enfrentar la presente crisis y que designó como la de las tres “R”. Las mismas, precisó, se refieren a recortes en el gasto público, reestructuración de la deuda del Gobierno y recaudos mayores para el fisco, suficientes para atender las necesidades del país.

El senador por el distrito de San Juan, Ramón Luis Nieves, afirmó incluso que ante la oposición que ha enfrentado la propuesta será necesario revisar la misma.

“Creo que hay que volver a la mesa de diseño. No tenemos la base”, declaró refiriéndose a la oposición entre los comerciantes y los ciudadanos.