El envejecimiento de la población representa un enorme reto para el gobierno de Puerto Rico en general, pero constituye un desafío particularmente mayor para su Departamento de la Familia, de acuerdo a datos ofrecidos este martes por la secretaria de esa dependencia, Idalia Colón Rondón. 

Destacó la titular de Familia que según el Negociado del Censo, para los años del 2009 al 2013 existían en la Isla un estimado de 785,000 adultos mayores de 60 años, cantidad que ya superaba para esas fechas a la población menor de 15 años, y adelantó que la proyección para el 2020 es que esa cifra aumentará a cerca de 983,000 personas.

“El escenario que enfrentaremos es un gran reto y para el Departamento ha sido extremadamente difícil cumplir con la demanda de servicios que requiere esta población”, advirtió Colón Rondón durante su comparecencia hoy ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes.

Indicó que uno de los servicios que ha ido en aumento en la agencia es conseguir ubicación en establecimientos de cuidado prolongado a los adultos mayores o adultos con impedimentos que no pueden valerse por sí mismos, tienen escasos recursos económicos y que no cuentan con familiares o redes de apoyo que les puedan proveer supervisión y cuidados.

Reveló que al presente el Departamento tiene bajo su responsabilidad 3,734 personas que reciben servicios de cuidado sustituto, para los cuales la agencia paga una subvención de alrededor de $1,300 mensuales por cada participante. Además, abundó la secretaria, hay pendientes otras 1,830 solicitudes por atender.

Informó además que el servicio de auxiliares en el hogar ha aumentado también drásticamente en los pasados años y señaló que actualmente el Departamento ofrece dicho servicio a 1,495 personas y quedan pendientes 3,033 solicitudes. 

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Recalcó Colón Rondón que en el país y en el Gobierno “debemos enfocar recursos fiscales y humanos reconociendo que hoy día en Puerto Rico existe un alza en la expectativa de vida, los nuevos nacimientos han ido descendiendo y la emigración de los sectores poblacionales más jóvenes ha ido en aumento”. 

La creciente población de adultos mayores, sostuvo, requiere un acercamiento cada vez más sensible y cercano a sus necesidades y sus derechos humanos, ante las condiciones precarias en que se encuentran muchos de ellos.

Durante la audiencia se indicó que el Departamento de la Familia tiene presupuestado para el presente año fiscal cerca de $88 millones para el pago de hogares sustitutos para menores y para adultos mayores y se precisó que esa cifra no fue suficiente y se enfrenta un déficit que llegó a proyectarse en sobre $15 millones, pero que con economías en otras áreas del Departamento, que serán transferidas a este programa, dicha proyección se redujo a cerca de $7 millones en estos momentos.

De ese total originalmente presupuestado, se explicó, $38 millones corresponden al pago de hogares sustitutos para los adultos de edad avanzada.

Por otro lado, la titular de la Administración de Sustento para Menores (Asume), Rosabelle Padín Batista, informó que el programa “Prospera” que administra esa agencia para garantizar que los dependientes directos de las personas de mayor edad asuman el sustento de estas, ha aumentado marcadamente su actividad.

Destacó específicamente la cantidad de acuerdos logrados a través de la mediación de la agencia para lograr que los hijos o dependientes se hicieran cargo de sus parientes. 

“Hay un aumento significativo en comparación con el año 2012, cuando hubo acuerdos de mediación en 37 casos. En este año (2015) ya tenemos, hasta marzo, 105 casos de mediación”, informó. 

Explicó la funcionaria que estos casos son aquellos “en que los hijos se sientan con un figura neutral, que es el mediador, y determinan qué responsabilidad va a tener cada uno de esos hijos con su padre o madre. Esa responsabilidad, abundó, no solo es monetaria; también está el sustento, el cuidado, aseo, limpieza de la casa, entre otras”.

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